Nuestro equipo lleva casi 20 años trabajando en Mozambique. Por eso, conocemos el país, su evolución política y social, la actitud de su población… Y nosotros, los gestores y amigos de esta Fundación, hemos hecho evolucionar también la orientación de nuestras actuaciones.

¿Por qué? Porque la propia realidad social ha cambiado desde que comenzamos a actuar en el sur de Mozambique. Porque hemos visto que las mujeres y hombres mozambiqueños tienen mayor capacidad de autogestión. Porque tras años de inversiones en capital humano y capacitación de calidad, ahora se sienten protagonistas de su propio desarrollo.

Nuestra labor ya no es sólo asistencial. Juntos construimos el futuro, codo con codo con la población mozambiqueña. Nuestra apuesta es la de trabajar juntos en la consolidación y sostenibilidad de un programa de desarrollo que se ha convertido en un referente. Mediante la generación de valor añadido, potenciando las economías de escala, teniendo siempre presente el respeto al medio ambiente en todas nuestras iniciativas de desarrollo. Sin olvidarnos que queda mucho por hacer. Y que siempre lo más difícil es consolidar y mejorar lo conseguido hasta el momento.

Juntos podemos.